Asphodelus albus

por | Sep 18, 2021 | Noticias

El extraño caso del gamón mutante

¿Qué tiene de especial el ejemplar de “Asphodelus albus” hallado en Tauste?

Asphodelus albus. Portada Boletín Informativo nº 44

Asphodelus albus

En el último número de nuestro Boletín Informativo El Patiaz, ofrecemos a nuestros lectores una curiosa información sobre el hallazgo de varios ejemplares de “Asphodelus albus”, comúnmente llamado gamón, que ha logrado interesar a biólogos, botánicos y científicos de la Universidad Complutense y del Real Jardín Botánico de Madrid.

Es usual en nuestro entorno de secano encontrarse en primavera con unas flores blancas con una llamativa línea oscura en cada uno de sus seis pétalos. Su tallo, de entre medio y un metro de altura aproximadamente, desaparece cada verano para sobrevivir a los rigores invernales. Se trata de una planta del género Asphodelus, la mayoría de las veces de la especie Asphodelus albus.

Es usual en nuestro entorno de secano encontrarse en primavera con unas flores blancas con una llamativa línea oscura en cada uno de sus seis pétalos. Su tallo, de entre medio y un metro de altura aproximadamente, desaparece cada verano para sobrevivir a los rigores invernales. Se trata de una planta del género Asphodelus, la mayoría de las veces de la especie Asphodelus albus.

¿Qué tiene pues, de especial este ejemplar hallado en el Cabezo de Puy Olbil, en el monte de Tauste? Básicamente, el ejemplar ha desarrollado una forma extrema de lo que se conoce como fasciación o cristación: una anomalía en el crecimiento de las plantas. Mientras que en un ejemplar “normal” el tallo da lugar a una serie de flores en disposición alterna (inflorescencia de tipo espiga), en este caso se desarrollan muchos tallos soldados entre sí, formando una llamativa lámina continua.

Breve crónica del descubrimiento

Los ejemplares fueron hallados casualmente por R.G.T., en las proximidades del conocido como Cabezo de Puy Olbil, un promontorio baldío situado a unos 5 Km. del casco urbano. Notificado el hallazgo a la Asociación y ante lo particular del caso, para averiguar de qué se trataba, se enviaron algunas fotografías a agentes de protección de la naturaleza y al Doctor en Biología Evolutiva por la Universidad Autònoma de Barcelona Miguel Brun Usán.

Este, a su vez, puesto en contacto con varios colegas botánicos elevaron la consulta al Departamento de Botánica de la Universidad Complutense y al Real Jardín Botánico de Madrid (CSIC). En los días siguientes y tras un intenso intercambio de comunicaciones, se organizó una visita de trabajo a la zona para realizar una documentación gráfica más detallada, mediciones, y toma de muestras para análisis microscópico.

Ante la perspectiva de que la parcela donde se hallaban las plantas fuese arada, se decidió actuar sobre ellas: uno de los ejemplares pequeños sería trasplantado a otro enclave no cultivable para observar su desarrollo posterior. El otro ejemplar menor se dejaría in situ, sin tocar, confiando en la suerte y en la actuación de los polinizadores, para ver si desarrollaría semillas viables al año siguiente (esto nos informaría de si la “mutación” es heredable o no). El ejemplar mayor, por el contrario, se extrajo cuidadosamente para ser enviado, debidamente documentado y siguiendo el protocolo de los herbarios (prensado y desecado en pliegos de papel secante), a la Universidad Complutense de Madrid. Una vez allí, este hallazgo botánico pasará a formar parte de la colección permanente de la Facultad, donde se conservará en óptimas condiciones para posteriores estudios y, sobre todo, con fines didácticos para futuros estudiantes de biología.

Invitamos a los lectores a observar, disfrutar y sobre todo a conocer la naturaleza de nuestro entorno de Tauste. Lejos de ser un secarral inerte, alberga formas de vida extraordinarias y curiosas, muy adaptadas a los entornos extremos, esperando una mirada curiosa para ser reveladas.

Como podemos ver, la labor de El Patiaz no se limita solamente a investigar el pasado; también tenemos el firme propósito de documentar el presente en todos sus ámbitos, en este caso con el estudio y conservación de este rarísimo ejemplar de “Asphodelus albus” (gamón). Nuestro agradecimiento a R.G.T. y al científico Miguel Brun, habituales colaboradores de El Patiaz por su aportación en este caso. Al mismo tiempo, invitamos a nuestros socios en especial y a todo el público en general, a notificar a la Asociación cualquier hallazgo o descubrimiento susceptible de ser documentado, por extraño o nimio que parezca.

Puedes leer el artículo completo sobre este hallazgo en nuestro Boletín Informativo nº 44 desde este enlace.