Los retablos de la iglesia de Sta. María
La amplia colección de retablos que podemos encontrar abarcan desde el siglo XV al XVIII
Retablo de San Miguel

Barroco del siglo XVIII. Realizado por encargo de la villa en 1708. De estructura muy barroca y carácter marcadamente escenográfico, está hecho en madera tallada, policromada y sobredorada.
La imagen titular aparece muy destacada hacia afuera, en una composición de gran dinamismo y fuerza; va flanqueada por columnas salomónicas y pilastras con decoración vegetal muy abultada. Las imágenes laterales y las del banco son pintadas, también de calidad, aunque menor que el conjunto de la talla. El banco contiene tres lienzos con escenas relativas a la vida de San Pablo, la más destacada la de la conversión de Saulo de la casa central, pertenecientes a García de Zárate. En los laterales, San Felipe Neri y S. Francisco de Sales. En el ático, San Gregorio Ostiense disipando una plaga de langostas en nombre de la Cruz. Está ubicado en la capilla que abre al segundo tramo de la nave en el lado del Evangelio.
Retablo de Santa Ana

Procede de la ermita de Santa Ana y está configurado por un banco o predela de cinco casas, presidida por Cristo como Varón de dolores, entre María y San Juan e imágenes sedentes en los laterales. Un cuerpo de tres calles y en la central la imagen de Santa Ana entronizada, con un libro abierto en su mano izquierda, que tiene en su regazo a la Virgen María, la cual acoge a Jesús Niño entre sus brazos. Imágenes de santos en las calles laterales. Encima de la tabla de Santa Ana, el Calvario con la imagen de Cristo Crucificado al que acompañan la Virgen María y San Juan Evangelista.
Ocupa la capilla del lado de la Epístola correspondiente al primer tramo de la nave.
Retablo de la Coronación de María

En el centro de la predela se encuentra un Cristo de Piedad entre ángeles, a la izquierda la Anunciación, a la derecha una Sagrada Familia, y figuras de santos en las entrecalles. La calle central la ocupa una gran tabla de la Coronación de María –bajo medio punto-, donde María Asunta recibe la corona de manos de la Trinidad, con ángeles que impulsan el ascenso de la Virgen y encima ángeles músicos. En las calles laterales se distribuyen grupos de santos, mártires, doctores de la Iglesia y vírgenes mártires. En el ático se localiza el Calvario.
Está ubicado frente al retablo de Santa Ana, en la capilla que abre al primer tramo de la nave en el lado del Evangelio
Retablo de la Visitación

En la predela se presentan: La expulsión de San Joaquín y Santa Ana del templo, El Encuentro en la Puerta Dorada y la Natividad de María. Centra el retablo un panel con la escena de la Visitación de la Virgen a Santa Isabel. Escenas en los laterales con medallones encima.
En el ático una tabla con la figura del Hecce Homo y encima el Padre Eterno dentro de un frontón triangular. Restaurado en 2013.
Retablo de la Virgen del Rosario

En el banco las escenas de la Anunciación, el Nacimiento y la Oración en el huerto, con santos en las entrecalles y los cuatro Padres de la Iglesia latina en los medallones. En el ático solo está pintado el fondo del paisaje de la ciudad de Jerusalén, y ha desaparecido Cristo en la cruz, que estaba acompañado de la Virgen y S. Juan Evangelista. En el remate triangular del frontón se conserva la figura pintada de Dios Padre.
Retablo de San Buenaventura

Muy parecido al de San Pascual Bailón, los dos retablos proceden del desaparecido convento de San Cristóbal.
Retablo de San Ramón Nonato

Realizado en madera tallada policromada y dorada. Formado por banco, cuerpo de una calle, con la figura de San Ramón Nonato, dos pisos laterales, y ático compartimentado que preside San Francisco de Asís entre dos personajes.
Capilla y retablo de San Pascual Bailón

A la izquierda del altar de la capilla, Cristo yacente y la Dolorosa.
En la misma capilla, hay una cripta con los restos del general D. Jaime Ortega y Olleta, que protagonizó en marzo de 1860 un levantamiento carlista para destronar a la reina Isabel II. Tras el intento fallido fue juzgado por alta traición por un Consejo de Guerra y fusilado el 18 de abril de aquel mismo año y sus restos trasladados al panteón familiar en la iglesia de Sta. María.
Retablo de San Miguel

Óleo sobre tabla, fechado entre 1508 y 1511, y perteneciente al gótico hispano-flamenco tardío.
Encargado por el clérigo Miguel Luna de la Iglesia de San Pablo (Zaragoza) al pintor zaragozano Juan de Ochoa, cumpliendo el testamento de Miguel Rey, racionero de la misma.
Las tablas que se conservan son el arcángel San Miguel, vestido con armadura de finales del S. XV, flanqueado por San Pablo y el Obispo de Sebaste San Blas; y en la predela San Juan evangelista y Santa Catalina. Perdido defintivamente el Calvario, San Buenaventura y San Gregorio; y en la predela: Santa Bárbara, la Virgen María y el Cristo de la Piedad.
Procede de la Iglesia de San Antón, antigua San Miguel, y hoy podemos verlo en el museo parroquial.
Jesús Criado Mainar, Tauste, Agua y Vida.
Marisancho Menjón, El Patrimonio artístico de la Villa de Tauste.
